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viernes, 16 de junio de 2017

"Taal Yogui" Pandit Suresh Talwalkar



En 1990 escuché por primera vez un cassette de un solo de tabla de Suresh. Quedé impactado por el sonido poderoso y el padhant firme que tenía. "Algún día querría estudiar con él" pensé en ese momento. Pasaron los años, los lustros, las décadas y las centurias, y muchos años después, con una sólida carrera profesional a cuestas (¡menos mal!), mi amigo y condiscípulo Ravi Gaonkar de Ohio, EEUU, me presentó al gran maestro. Suresh cada vez que pasaba por Ohio se alojaba en lo de Ravi, de ahí la amistad y la confianza con Ravi, hecho que me dio lugar a que pudiera estudiar con él. Lo que siguió fue uno de los entrenamientos más duros a los que me sometí en mi vida.

Si te queda algo de ego al tocar, Suresh se va a encargar de pisoteártelo hasta que no quede nada de él. Y una vez pisoteado va a seguir pisoteando y restregando el piso hasta gastarlo. Para estudiar con él se requiere un nivel profesional como mínimo, y abandonar totalmente el amor propio tan característico de nuestra idiosincracia rioplatense. Gritos y reprimendas en tres idiomas (marathi, su lengua materna, hindi e inglés), chistidos para que te calles, amén de otras llamadas de atención son comunes en él. Tiene un gran compromiso para enseñar, una fuerza increíble, es una fuente inagotable de energía y sabiduría. Suresh Talwalkar es un maestro de los pocos que hay, que no se guarda nada para sí, y te da todo. Pero te pide todo a cambio: dedicación, seriedad, estudio, humildad... De su grupo de discípulos están saliendo los grandes de la música, entre los que se cuentan el famoso Trilok Gurtu, Vijay Ghate, Ramdas Palsule, Charudatta Phadke, y sus hijos Satyajit y Savani Talwalkar. También enseña a bateristas entre los que podemos nombrar a Mukul Donghre, Nino Mureskič de Eslovenia y Bernhardt Schlimperberger de Suiza.

Es poco el tiempo total que pasé con Suresh Talwalkar, dividido  varias ocasiones, en comparación con lo vivido con mis otros maestros, pero fue Suresh quien terminó de fijar los conocimientos antes aprendidos. Suresh me prestaba especial atención: Me llamaba a su cuarto para seguir enseñándome en privado; me llamaba a su casa para practicar antes de ir al “Taal Yogi Ashram”, su escuela; me corregía individualmente, incluso me mostró su estilo personal, golpe por golpe. Llamada por teléfono: “Voy a estar cerca de tu casa, ¿te paso a buscar en mi auto?" “¿Te gustan las clases?", "¿te estás sintiendo bien aquí?. "Volvé a estudiar conmigo" me  dijo una vez al despedirnos. ¡Ni hacía falta que me lo dijera!
Espero que disfruten del artículo. Hasta pronto,

                                         Rasikananda Das




  
SURESH TALWALKAR

Para el celebrado tabliya indio pandit Suresh Talwalkar, la música no sólo es una religión, sino que tiene el poder curativo de sanar heridas emocionales y enfrentarse a enemigos mentales. O al menos hacernos olvidar de ellos por un momento.
Una vez que comencé a tocar mi instrumento, olvidé todo el dolor y la pena del mundo, y me perdí en la música. Me he vuelto uno con el instrumento y no puedo vivir sin él, porque la música me da paz mental.”
Elegí el tabla porque crecí escuchándolo a mi alrededor. Mi padre tocaba este instrumento, por lo que la música ha sido una parte integral de mi vida, desde mi misma niñez
Su padre, que tocaba además el pakhavaj, fue quien le dio las primeras lecciones. Luego, Suresh estudió con maestros como pandit Pandarinath Nageshkar y pandit Vinayakrao Ghangrekar. Suresh fue a estudiar layashastra (la ciencia del ritmo según las escrituras) de otro guru, llamado Ramnad Ishvaran, considerado un maestro de mridangam del sur de India. Este entrenamiento variado capacitó al creciente percusionista para trasponer la división del subcontinente en términos de música india, convirtiéndolo en este proceso, en un músico único.
La música india” dice, “como cualquier otra música clásica de otro país, es muy profunda y afecta no sólo a la mente, sino al cuerpo y al alma. Creo que el significado de la música es abstracto, no concreto. La belleza y el significado del raga Yaman, por ejemplo, es enormemente invisible y no puede ser mostrado apuntando un dedo hacia las notas”.
La contribución de Suresh al tesoro musical de su país ha sido también muy profunda. Aparte de tocar en radio y TV en India, y haber dado conciertos en EEUU, Europa y varios países de África, ha sido reconocido como un solista innovador. En Bangkok dio una amplia demostración de sus proezas como solista.
Prefiero hacer solos ahora” dice, “aunque antes hacía acompañamientos. Pero lo que realmente me gusta hacer es establecer un nuevo standard para el tabla”.
El jovial músico se explaya y dice que el sistema de gurukul juega un rol muy importante en la preparación y refinamiento del talento en bruto, y que por tras de todos los grandes músicos en el mundo, siempre hay un maestro, un guru.
La relación entre maestro y estudiante es parte de un antiguo sistema de educación que ha existido desde siempre, aún antes de la época del Señor Krishna, lo cual es mencionado en el antiguo libro filosófico Bhagavad Gita. Esta relación ha cambiado a lo largo de los años, pero su autenticidad y belleza han permanecido intactas.”
El propósito de esta clase de enseñanza es mantener la cultura tradicional intacta, así como también desarrollar un fuerte lazo entre el maestro y el estudiante, viviendo juntos o uno cerca del otro. Esto crea una devoción por la enseñanza por un lado, y la devoción para aprender, por el otro”.
La formidable reputación de Suresh en India y su conocimiento enciclopédico la música arquetípica han sido atracciones magnéticas para jóvenes cantantes, instrumentistas y hasta danzarines clásicos. En total, 150 discípulos estudian, practican con él, viven y respiran la música de la India, a veces por períodos de cuatro años.
Yendo más profundo en la relación guru-discípulo, Suresh dice “la música tiene que venir desde dentro de la persona y salir en la forma de autorrealización, porque el maestro debe ayudar al estudiante no sólo a crecer musicalmente, sino a templar su carácter también. Un estudiante naturalmente va a tratar de hacer las cosas bien para complacer a su maestro y mejorar en el campo del arte. Los estudiantes adquirirán conocimiento del maestro y un día serán capaces de pasar ese conocimiento a alguien más”.
Apuntando a un nuevo giro de cambio en la música de la India, Suresh nota que muchas mujeres están estudiando con él ahora.
En tiempos antiguos, las mujeres tenían restricción para danzar y tocar en público. Pero ahora hay muchas músicas profesionales y otras chicas que están estudiando conmigo”.
Cuando Suresh estuvo en Bangkok, hasta se hizo tiempo dentro de su apretada agenda para darle algunas lecciones a uno de sus estudiantes, residente de aquella capital. El estudiante dijo “mi guru cree que si tuvo una vida previa, debe haber sido músico. Y puesto que no tuvo lo suficiente en esa oportunidad, es por eso que él está todavía estudiando en esta vida también. El está seguro que en su próxima vida va a estar tocando”.
Los músicos clásicos indios son tan dedicados a su música, que un concierto puede durar toda la noche, hasta el amanecer. Antes de este concierto, el músico rinde tributo a su guru así como a la Diosa de la música, Sarasvati. Durante el concierto, Suresh demuestra su maestría en el laya y el tala. La música debe ser también una fuente de juventud para Suresh, porque es difícil de creer que un hombre de 60 y tantos pueda tocar con semejante poder.
Y acaso ¿Suresh está preocupado acerca del futuro del tabla y la música clásica india, cuando los jóvenes de ese país están muy interesados en Michael Jackson, Whitney Houston y Madonna?.. “Mientras haya música en esta tierra, el tabla va a sobrevivir”, enfatizó el percusionista por excelencia.


Extractos del artículo “The Beat of a Guru” por Uma Pandey
Publicado en el diario “The Nation” – Bangkok, Tailandia.

Traducción y adaptación: R. Das


martes, 25 de noviembre de 2014

Artículo sobre el Qavvali, el canto místico sufi

Días atrás en nuestro programa de Radio "Sunaad, Sonidos de la India - Historias de Música y Músicos" tratamos el tema del Qavvali, el canto místico del sufismo. Este es el texto en el cual nos basamos para el programa.
Los que quieran escuchar nuestro programa semanal, ingresen a www.nave3.com.ar, los miércoles de 18 a 19 hs, y la repetición grabada va los viernes de 12 a 13 hs.
Que lo disfruten!


QAVVALI (Qavvali) - ORIGEN

Qavvali es una forma musical ligada muy de cerca a las tradiciones sufis del islamismo, las que fueron creadas para lograr cercanía o comunión con Dios. Los musicólogos árabes tales como Al-Kindi (873) y Al-Farabi (872) escribieron sobre los efectos de la música, pero los primeros en tomar en cuenta la relación entre música y trance fueron los Hermanos de la Pureza (ikhvan al-safa), un grupo de filósofos, científicos, matemáticos y literatos que florecieron en Al-Sasra durante la segunda mitad del siglo XI. Fue tarea del gran filósofo musulmán Al-Ghazali (1085) unificar todo este conocimiento en esta época. El título del trabajo de Al-Ghazali es kitab adab al-sama wa al-wajd, “Libro del uso apropiado de la audición y el trance”. Esta es la octava sección de su famoso trabajo “Libro del renacimiento de las ciencias de la fe” (ihya ulum al-din), escrito al principio del s.XII. Este es uno de los más importantes tratados de sufismo.
Hazrat Amir Khusrau (1253 – 1325) fue un famoso santo sufi y experto tanto en música india como persa en la corte de Alla-ud-din Khilji (1296 – 1316), Sultán de Delhi. A Amir Khusrau se le atribuye el haber fusionado elementos de las tradiciones persa y árabe a la música del sudeste asiático. De particular importancia son dos formas: tarana y qaul, las cuales se dice que son el origen del Qavvali.
Desde los inicios del Islam, la esfera pública estuvo exclusivamente dominada por los hombres. Las mujeres tuvieron participación activa en condiciones extraordinarias. Pero en el dominio de lo místico tuvieron igual participación, pero por separado. Esta tradición no está exenta, y mantuvo una línea masculina hasta la actualidad. Salvo en las formas secularizadas del Qavvali, como funciones dentro de instituciones educativas femeninas o escenas de películas en el cine paquistaní.
El poder del Qavvali reside en que es una forma de llevar un mensaje espiritual y religioso. Para tomar y transportar la atención de una audiencia heterogénea es que el Qavval (cantante de Qavvali) debe ser muy experto en el arte, pudiendo alterar el estado de conciencia para hacer al público más receptivo al contenido de cada canción.


FILOSOFÍA Y SIGNIFICADO

Ma´rifat
Uno de los conceptos que desafía toda definición fácil es ma´rifat. Aproximándonos, podemos decir que es como el concepto griego de gnosis. Indica el conocimiento interno que no se obtiene por medios ordinarios. La tradición mística islámica indica que ma´rifat se obtiene por la meditación y otras prácticas. Una de tales prácticas aceptadas por escuelas tales como la orden sufi Chistiya es el Qavvali, considerado un modo de aproximarlo a uno a esta experiencia interna por medio de kalam, las palabras como vehículo de la música, proveyendo interacción entre la forma y el contexto, enfatizando ciertas palabras o frases, para darles un contexto más amplio, creando profundidad en el lenguaje simple de ciertos textos sufis. El Qavval a veces enfatiza una frase, indicando el contexto obvio y literal, además del significado profundo, repitiendo varias veces una palabra o hasta una sílaba, haciendo que la audiencia descubra los significados que no son tan obvios. Repetir una frase hasta que no tenga más significado es otra técnica para llevar a la audiencia a ma´rifat. A través de estas técnicas, la realidad semántica es negada y se crea pureza de forma más allá del lenguaje.  A menudo es éste el elemento que llega a trascender las barreras lingüísticas.

Éxtasis y Catarsis

Uno de los objetivos del Qavvali es inducir el trance en un grupo de oyentes en un encuentro comunal ritualizado. El trance es inducido, es un efecto de la música. El trance puedes ser también experimentado como resultado de una acción propia, tal como bailar, cantar, etc. En el Qavvali hay un diálogo entre los músicos y el público para incrementar la receptividad de los músicos. Al igual que otras formas islámicas de meditación vocal, el Qavvali transporta a la audiencia a otro plano de conciencia, llevando a la gente común al complejo y elusivo concepto de ma´rifat. Los oyentes regulares del Qavvali a menudo se refieren a esta experiencia como “un viaje”. Este estado alterado mediante la música es observado muy de cerca por el Qavval, quien es responsable de este estado, incrementándolo con intensidad creciente hasta lograr un clímax. La habilidad del Qavval es testeada en frente de una audiencia que no es familiar con estos conceptos, pero un maestro es capaz de mover audiencias enteras, aún si el público no entiende una sola palabra. Los pensamientos de la persona que experimenta van más allá del plano racional. Hay mucha gente que acepta lo que es una pérdida del control de sí mismo, cosa que es muy común en una sesión de Qavvali, donde las personas presentes pueden contener o sostener a alguien que comienza a danzar espasmódicamente. El estado último en el sufismo es llamado fana. Una analogía muy cercana sería la de nirvana en el budismo. En este estado, la conciencia mundana se disuelve y se obtiene la unión permanente con lo absoluto. Una sesión de Qavvali puede tocar una cuerda interna en el oyente que puede vibrar llevando al oyente a este estado. Aún hoy se reportan casos de muertes espontáneas en sesiones de Qavvali. Se dice en estos casos que la persona llegó a su etapa final, y que su alma ha viajó a otros lugares dejando atrás su envoltorio físico.

Lenguaje

La lengua farsi con su rica tradición mística es rápidamente identificada con el islam en el sur de asia. Aún así se han usado otros lenguajes para las composiciones de Qavvali, tales como urdu, braj bhasha, etc. Es usanza en nuestros días que una sesión de Qavvali comience con una invocación en lengua farsi, pasando luego a otros idiomas, generalmente urdu, hindi, etc. Este fluir de un idioma a otro es muy común en el Qavvali. Se usa como un puente entre gente de culturas y regiones diferentes, aún de religiones diferentes.


El recital

Una sesión de Qavvali es usualmente llevada a cabo en el santuario o tumba de un gran santo o en algún  sitio de reunión de ciertas órdenes sufis. En estos lugares los que ocupan los sitios preferenciales son los líderes espirituales. El Qavvali es cantado por un grupo de aproximadamente 10 personas. Antiguamente se usaba que fuese un número impar, pero esa tradición casi no es seguida en la actualidad. La parte rítmica a cargo de tambores como el tabla, el dholak , etc, se ubica con el coro, en la línea detrás de los cantantes principales, quienes tienen que sentir el ritmo en sus propios cuerpos. El coro a la vez que canta lleva el ritmo con las palmas. Esto es algo exclusivo del Qavvali, lo que establece una impronta muy fuerte. Este aspecto tan particular tiene su origen en Khorasan (Irán) donde los nómades acompañaban sus cantos con tambores y palmas. Quien llevó esto a la India fue Hazrat Moinuddin Chisti, proveniente de Irán. El tabla se ubica detrás del cantante principal. También se usa que haya un apuntador atrás del hombro izquierdo del cantante. La línea frontal es ocupada por los cantantes principales, quienes por lo general usan dos armonios, flanqueando al principal. El cantante, llamado mohri o dere dar generalmente no usa instrumento. Antiguamente era el encargado de cuidar del alojamiento y comida del resto del grupo, decidía donde se iban a presentar, cuál iba a ser la duración del recital, etc. También era el que proveía el lugar para ensayar, así como los instrumentos. Algunos grupos ubican al mohri al centro, mientras que otros lo hacen en el costado izquierdo del escenario.
Tradicionalmente el Qavvali se interpreta en el suelo a la misma altura de los oyentes, pero para audiencias mayores se usa un escenario elevado. El espacio escénico se cubre con una tela blanca en forma de rectángulo o bien de semicírculo.
El Qavvali comienza con un alap, introducción melódica sin percusión ni pulso rítmico, donde se recitan versos místicos. La ausencia de ritmo va creando una atmósfera de calma y profundidad. Llegando a un punto determinado, donde la melodía se resuelve, comienza la parte principal del Qavvali cuyo ritmo comienza con un tempo moderado, siendo incrementado a medida que el Qavval examina a la audiencia. Cada línea o coloratura musical es tomada en cuenta, repetida o enfatizada para inducir el fervor en la audiencia.


Vel

Algo muy común en el recital de Qavvali es el arrojar dinero a los cantantes durante el concierto. El dinero se prepara antes del recital en cantidades de menor a mayor denominación. Una vez que el recital está en su punto más alto, el publico muestra su aprobación y aprecio arrojando billetes delante del escenario o aún sobre los cantantes, quienes continúan cantando como si nada.
Todo el dinero colectado durante un recital de Qavvali es dado a un tesorero, llamado khazanchi. Este fondo es llamado sanji. Del fondo se sacan transportes y alimentación, y el resto se divide como sigue:
Mohri: 3 a 4 partes
Avazia, acompañantes: 2 a 2 ½ partes
Tabla Navaz: 1 a 1 ½
Coro y apuntador: 1/8 a 1 parte.


Tradición Oral

Al igual que otras las tradiciones musicales de Asia, el aprendizaje del Qavvali es un secreto celosamente guardado, y las técnicas no son fácilmente divulgadas. Así antiguamente fue un secreto pasado de padres a hijos. Hay muchos secretos en las técnicas usadas para entrar en trance, así como técnicas para inducirlo en una audiencia. La contraparte negativa de todo esto es que muchos Qavvals se llevan su experiencia y sus secretos a la tumba en vez de pasarlos libremente.


Secularización del Qavvali

En las últimas décadas el Qavvali comenzó a abandonar su contexto religioso para comenzar a ser usado en películas, programas de TV, muestras de colegios. Inclusive en la TV paquistaní, hay programas de sátira donde se estila una versión jocosa del Qavvali.


Qavvali como terapia

El efecto terapéutico del Qavvali es ya conocido por los médicos que atienden a pacientes con patologías varias tales como la depresión. Aún hoy los líderes espirituales llevan a personas con estas afecciones a una sesión de Qavvali con el objeto de exponerlos a los poderes terapéuticos de la música y las palabras. Algunos psiquiatras paquistaníes, conscientes de este poder, exponen a sus pacientes a la “terapia del Qavvali”, con marcado éxito.



domingo, 25 de noviembre de 2012

Homenaje a Sri Shyam Srivastava





Hoy 25 de noviembre se cumplen 19 años desde el fallecimiento de quien fuera mi primer maestro de tabla, y de quien comenzara a aprender los rudimentos de la música vocal.

Sri Shyam Srivastava fue un músico, compositor y docente destacado. Aprendió el arte musical de grandes maestros de diversos estilos. Cursó estudios de Bachiller de Comercio (B.Com). Luego estudió música en la Gandharva Vishvavidyalaya de Gwalior y en el Prayag Sangit Samithi de Allahabad, obteniendo el título de Master of Arts (M.A.). Trabajó como director en la División de Música y Drama del Gobierno de la India. Estuvo además asociado durante mucho tiempo con la industria cinematográfica india. Como experto tanto en el campo de la música occidental así como en música clásica, ligera y folclórica de la India, fue recomendado en 1976 por la Universidad de Delhi y la Universidad de Isla Mauricio para entenar maestros y dar cátedra en el Instituto Mahatma Gandhi de la ciudad de Moka. El profesor Srivastava hizo un gran esfuerzo para promover la cultura india en Mauricio. Fue autor de muchos proyectos entre los que se cuentan el primer LP local en lengua bhojpuri (lengua de la región de Jharikhand, India, también hablada en Isla Mauricio), el primer documental de intercambio cultural India-Mauricio, la ópera “Abhishipt Manav” y cientos de piezas entre las que se cuentan canciones folclóricas, devocionales, y composiciones para radio y TV. De vuelta en la India luego de seis años en el extranjero, se unió en 1982 al Instituto Sri Sathya Sai de Altos Estudios en Prashanti Nilayam (sur de la India) donde sobresalió como profesor titular hasta sus últimos días.
Se destacó además como docente en diversas instituciones educativas y culturales en Singapur y Malasia.
Dueño de una gran destreza tanto en sitar como en tabla, poseía una voz muy melodiosa que acompañaba con su armonio.
Toda su familia posee el don de la música: sus dos hijas así como su recientemente fallecida esposa, Usha Srivastava (mataji) son expertas vocalistas. Su hijo mayor Deepak así como el menor, Ashish aprendieron sitar y tabla respectivamente de su padre.Yo aprendí el arte del tabla y la música vocal en interminables horas diarias de clase, mañana y tarde, en el pequeño living-sala de música del hogar del profesor Srivastava, llegando a ser un miembro más de su familia.
Una dolencia cardíaca fue minándole la salud durante años y finalmente se cobró su vida el día 25 de noviembre de 1993. Shyam Srivastava partió de este mundo a unirse con el Infinito, dejando su legado musical en manos de sus contados discípulos.
Años más tarde, hablando con una de sus hijas, me contaba que había soñado con su padre, que le decía que estaba "en un lugar hermoso, junto a muchos grandes músicos celestiales...". Es que en la tradición de la India, más precisamente en el Srimad-Bhagavatam se habla de Gandharva-loka o un tipo de planetas o niveles de existencia habitado por gandharvas, artistas celestiales.

Vaya esta humilde reseña de su vida como un sencillo homenaje, como muestra de agradecimiento por tanto que he recibido tanto de él como de su familia. No sólo conocimiento musical, sino inspiración para la vida misma. La base de todo es ser agradecido en la vida, ya que todo el dinero del mundo no puede comprar ni pagar cariño, atención y la sabiduría compartida que uno recibe de los que nos precedieron en el camino de la vida.

R. Das



jueves, 10 de marzo de 2011

Nuevo artículo de SaRGaM Córdoba

Hoy salió publicada una hermosa nota en nuestro blog hermano de SaRGaM Córdoba, acerca de Sharan Rani, gran maestra del Sarod fallecida en 2008. Les recomiendo que la vean!.


http://sargamcba.blogspot.com/2011/03/p-ionera-absoluta-en-la-materia.html?showComment=1299777864778#c6554730424474651399


También les informamos que la página www.sargam.com.ar está funcionando normalmente, pero va a ser renovada en breve.


Hasta pronto!

lunes, 24 de enero de 2011

Adiós a otro grande...

Este es el artículo publicado hoy en "The Hindu", edición de Puna. Se fue otro de los grandes vocalistas del siglo XX, principios del XXI. El año pasado habíamos publicado un artículo sobre Bhimsen Joshi en este mismo blog. Pensé que era una buena forma de hacerlo conocer y de rendirle homenaje aún en vida, ya que su salud se estaba deteriorando rápidamente.
Tuve la inmensa fortuna de conocer personalmente a este cantante increíble, y de verlo en vivo. Un video puede impresionar, pero no tanto como el estar delante de él, verlo y oírlo desarrollar un raga de una forma majestuosa, sin el glamour ni las estrellas de colores de muchos cantantes que están en el circuito comercial. Una cosa que siempre noté fue su ropa: siempre se vistió con el mismo modelo de kurta blanca o color crema, sin cuello, con botones simples. Tal era su simplicidad en su imagen.
Vaya pues, este homenaje...



Puna, lunes 24 de enero de 2010

Fallece el vocalista clásico Pandit Bhimsen Joshi

El legendario vocalista Pandit Bhimsen Joshi, quien maravilló a generaciones de aficionados con sus ejecuciones de música clásica indostánica, falleció en un hospital local este lunes luego de una prolongada enfermedad.
Tenía 88 años de edad.
Ganador del  Bharat Ratna, el más alto premio civil, Joshi había sido conectado a asistencia mecánica debido de padecimientos causados por su edad, que llevaron a fallas renales y respiratorias luego de su admisión en el hospital el 31 de diciembre, según declaró su familia.
Joshi, el más celebrado exponente de la Kirana gharana de Khansahib Abdul Karim Khan, deja tres hijos y una hija.
Un manto de tristeza descendió en la ciudad tan pronto como las noticias de su fallecimiento se hicieron conocer. Se formó una fila de gente en su residencia para rendir un último homenaje al cantante que fue la figura más poderosa en la plataforma de conciertos de la música indostánica, en el estilo khayal gayaki.
Nacido el 4 de febrero de 1922 en Gadag, distrito de Dharwad, estado de Karnataka, Joshi se lanzó al estrellato durante un concierto en la ciudad de Puna en enero de 1946, en la ocasión del 60 aniversario de su guru Sawai Gandharva.
Lo que lo distinguió fue su poderosa voz, asombroso control de la respiración, excelente sensibilidad musical y comprensión de los fundamentos musicales que hicieron de él un vocalista supremo, representando una sutil fusión de inteligencia y pasión que impartió vida y emoción a su música.
Fue honrado por los premios Padma Shri (1972), Sangeet Natak Akademi Award para Música Vocal Indostánica (1975), Padma Bhushan (1985)  y premio del gobierno del estado de Madhya Pradesh “Tansen Samman” en 1992. En 2008 le dieron el premio Bharat Ratna.
Joshi había pasado por una cirugía de extracción de un tumor cerebral en 1999, seguido de una operación en la columna en 2005.
La última aparición en vivo fue sorpresiva, durante el festival anual Sawai Gandharva de 2007, que él mismo había empezado muchos años antes para honrar la memoria de su guru.

Traducción: R.Das

miércoles, 15 de diciembre de 2010

El rol creciente de las mujeres en la música de la India

Los otros días una vieja amiga mía me dijo por mail que se había fijado en el staff de profesores de SaRGaM ... casi todos hombres...! Salvo Nila y Shaktirupini en Rosario, que están muy solas (poca gente les lleva el apunte allá), no hay mujeres que den clases en SaRGaM.
En lo personal siempre, siempre le puse todas las fichas a las chicas, pero ninguna siguió, todas quedaron en el camino... Hubieron algunas que se esforzaron mucho inclusive. ¿Quién no recuerda los conciertos memorables que dio la sitarista Julieta Barra en los años 2003 - 2005?. El tema es que no podemos vivir de los recuerdos. Todavía estamos esperando alguna chica que nos pase el plumero a todos...


Sería cuestión, esta vez sin distinción de género, de dedicarse al estudio de la música indostánica como un regalo que uno se hace a sí mismo. Hay muchos que tienen miedo que les vaya bien en la vida, y cuando encuentran un camino que les gusta, cuando ven que pueden progresar en la vida a través del arte, les da miedo. Se van. Prefieren el ruido de la calle, el monólogo de la TV, la abstracción anónima que brinda un MP3 y el sueño de pensar que podrían haber sido algo que (según ellos/as) nunca serán.

Un ejemplo de esto es Pablo Grace, a quien Uds. pueden ver en la entrada anterior. Allá por 2007 dijo que el 2010 iba a ser su año de ir a estudiar a la India. Hombre de pocos recursos y con responsabilidades familiares, iba a tener que enfrentar las mil dificultades. Pero su voluntad predominó y se fue a India. Volvió, vendió unas cosas que vio que no usaba y se volvió a ir. Allá está feliz en Nueva Delhi, estudiando tabla. Él realmente quería esto para su vida. Se le dio, y en el momento en el que estaba por comprar su segundo pasaje a la India en el mismo año (!!!) tuvo un poco de miedo; pero ese era miedo a que las cosas te salgan como vos querés, según él mismo nos lo dijo. Vencido el miedo en pocos segundos, compró su pasaje y allá está.

Hay que permitirse disfrutar de la vida, sacar el pie del acelerador y pensar "¿para qué vivo?". Comer, dormir, reproducirse y defenderse son actividades comunes tanto al ser humano como a los animales. Y ¿en qué nos diferenciamos de ellos si hacemos exactamente lo mismo, con un poco más de sofisticación?. 

Sí, como podrán leer, es un palo directo a la inercia, independientemente del género. Y para pensar un poquito más en la vida es que les traigo este artículo que encontré en el Hindusthan Times, escrito por la periodista Sumati Mehrishi, acerca del rol de las mujeres en la música de la India, espero que lo disfruten. Va dedicado a las chicas que están estudiando actualmente en nuestra escuela... ¡espero que progresen muchísimo!. Hasta pronto,


R. Das



Instrumentos del cambio
 Por Sumati Mehrishi, Hindustan Times

Nueva Delhi, 27 de noviembre de 2010

No es fácil decir esto, pero el mundo de la música de la India puede a veces ser tan tradicional como rígido. Especialmente cuando se refiere al género.

A pesar de que las mujeres se las han arreglado para destacarse en varias esferas de la vida y hacerse un nombre para sí mismas, hay aún muchas áreas que son clasificadas “sólo para hombres” por varias razones. Desde “ésta ha sido desde siempre el lugar de los hombres” hasta la fuerza física que las mujeres poseen y la falta de ésta en comparación con sus contrapartes masculinos.

Pero lo que una chica vino a hacer es lo que tiene que hacer. Cuando uno de éstas tiene una pasión y persiste en el camino, siguiéndolo hasta su máxima concreción, rompe todas las barreras alcanzando el éxito. Y en muchos casos, de manera espectacular.

Así, estas tres mujeres lo han hecho, tocando instrumentos tradicionales de la escena de la música clásica india que no fueron precisamente dirigidos a mujeres.
 
Conozcan a estas mujeres que siguieron sus corazones, y en el proceso convirtieron la cacofonía de la discordia en dulces notas de aprobación.


Ghatam Sukkanya Ramgopal
Ghatam
“Una mujer puede volverse una excelente percusionista, pero no puede desabrocharse la camisa y tocar en escena”. No hay duda de que este comentario acerca de las mujeres que viene de un mundialmente famoso ejecutante de ghatam es verdadero. Pero suena absurdo, desagradable y sexista. Porque mientras que es cierto que los sonidos del ghatam emergen correctamente cuando el instrumento es colocado en contacto con el torso y el estómago desnudo del ejecutante, así también puede ser remediado de otra manera. Así como la ejecutante de ghatam radicada en Bengaluru (Bangalore) Sukkanya Ramgopal lo ha probado.

“He pasado horas… no, años, trabajando para conseguir el mismo sonido, y no necesito quejarme acerca del hecho de que no puedo tocar el ghatam con la camisa desabrochada,” dice Sukkanya.

Sukkanya no es la primera persona del sur en llevar el nombre de un instrumento musical, pero no es precisamente este instrumento el que ella aprendió originalmente. En los ´60, cuando esperaba concentrarse en su violín, Sukkanya anheló en cambio pasarse a las clases de percusión conducidas por la leyenda del ghatam, Vidvan Vikku Vinayakaram.

“La necesidad de encontrar un lugar en esas clases era fuerte y problemática,” dice Sukkanya. “Mi madre y hermanos me apoyaron. Pero mi padre pensaba lo contrario. Su primera preocupación era que mis manos suaves se dañaran. Después, el pensamiento de una mujer tocando un instrumento dirigido a los hombres, le preocupaba.”

El guru de Sukkanya, Vidvan Vikku Vinayakaram, también se preocupaba. “Vikkuji creía que yo no tenía la fuerza necesaria requerida para tocar el instrumento,” dice Sukkanya. “Afortunadamente mi guru de mridangam y padre de Vikkuji, Harihara Sharma, mostró una gran fé en mí.”

La familia de Sukkanya también le tenía fe. Cuando se casó, 40 ghatams especiales fueron empacados junto con sus regalos de boda.

Las reglas que definen los géneros son lo que menos le preocupan a Sukkanya. En un ámbito donde los instrumentos musicales son supeditados a una jerarquía rígida, Sukkanya toca el ghatam,  el último instrumento necesario en un ensamble que consiste en vina, violín, mridangam, arpa de boca y ghatam. Y es más, los vocalistas usualmente no quieren ser acompañados una percusionista. En respuesta a estos problemas, Sukkanya toca el ‘ghatatarang’ un ensamble de seis ghatams afinados en notas diferentes. Mientras Ud. lee este artículo ella está de gira por China y Singapur con “Stri Tal Tarang”, un grupo que consiste sólo en mujeres percusionistas.

El grupo no es el modo en el que Sukkanya se escapa de la barrera del género, “es solamente un modo de crear más oportunidades para la experimentación y la ejecución. Es algo muy grande tocar con mujeres…”.

Anuradha Pal
Tabla
Su música inspira reverencia. Sus golpes y sonidos son tan agudos que uno quiere cerrar sus oídos a a las exclamaciones del público cuando Anuradha Pal, exponente del tabla, aparece en el escenario. Usa hindi, los labios pintados, las mangas de su kurta de seda en tono pastel están dobladas y su dupatta se arrastra por el piso.
Uno quiere cerrar los ojos porque Anuradha es tan fuerte como ejecutante, tan perfectamente ubicada en el lugar del competitivo mundo de la percusión, que por un momento uno quiere olvidar que es una mujer. Es cuestión de enfocarse solamente en la música.

En un concierto en febrero de este año, Anuradha ha dicho que ella “en realidad nunca fue promocionada” por su guru, Ustad Alla Rakha Khan, leyenda de la percusión y padre de Ustad Zakir Hussain.

¿Fue porque el guru tuvo tanto hijos como discípulos ilustres?. “No lo sé, pero yo nunca fui ‘promovida’, eso fue lo que ocurrió. El trabajo intenso y duro me ayudó a crear oportunidades, en términos de la elección justa de conciertos, veladas y organizadores.,” dice Anuradha.

Anuradha, la ahora líder de una banda llamada Stri Shakti y participante regular de otra banda, Recharge, dice que le fue difícil encontrar un guru al principio.
 
“Las historias de lucha… las conozco todas. Pero sería bueno si la gente supiera cómo me las arreglé…,” dice. “Tenía 10 años de edad cuando me di cuenta que no había nadie dispuesto a enseñarme. Me dediqué a lograr un buen sonido, aún antes de que Ustad Alla Rakha Khan sea mi maestro. Mi familia fue una bendición, mi padre comprendió mi dedicación.”

La gente se deshace en halagos por Anuradha Pal más como mujer que como percusionista: cuando miran de soslayo a su camarín, las bocas se abren cuando ven lo pesado que es el bolso del instrumento que carga. Ahí uno entiende porqué la artista no quiere hablar acerca de ser una transgresora en términos de género. “Una vez durante un ensayo un señor mayor me dijo que iba a ser mejor que yo toque el vilambit (la parte lenta) de la pieza musical , mientras que a su hermano le iban a dar el drut (la parte rápida) para tocar,” cuenta Anuradha. “Le pregunté qué quería decir realmente. De manera jocosa me dijo que él quería sacarle el trabajo pesado a una mujer. ¿Y porqué? Es por celos, desubicación, o que?.”

Se espera que las percusionistas sean súper fuertes. “En vez de eso,” dice Anuradha, “se usa la fuerza de una manera inteligente. Tocar instrumentos de percusión puede ser física y mentalmente exhaustivo, pero la perfección viene por entender los sonidos científicamente.”

Aruna Narayan Kalle
Sarangi
Los artistas del sarangi son conocidos por disfrutar de hacer las cosas más difíciles. Su instrumento no es precisamente el que uno elegiría por amor a la música. Las cutículas de los dedos son restregadas sobre las rugosas cuerdas para obtener el sonido característico del sarangi. Como resultado, estos artistas usualmente cuentan heroicas historias acerca de cómo padecieron para obtener lo que tienen.

Pero Aruna Narayan Kalle, la única artista del sarangi famosa en el mundo, no hace danza ni canciones sin él. Establecida en Toronto, la mumbaikar (nacida en Mumbai, N. del T.) dice: “Sí, es doloroso. Pero el instrumento así lo exige.” 
Hija del guru del sarangi  Pandit Ram Narayan, Aruna tomó el instrumento a la edad de 18 años. “Estaba aprendiendo música vocal indostánica hasta entonces. El sonido del sarangi me atrajo y mi padre estuvo muy feliz de enseñarme.,” dice Aruna. “A pesar de que comencé a tocar sarangi bastante tarde en la vida, mi padre aprovechó esto para enseñarme las técnicas correctas. Ser mujer tampoco quiere decir que la pasé bien. Y a pesar de que empecé a tocar en los ´70, todavía trato de lograr la misma calidad sonora de mi padre. Todavía siento que no estoy cerca de eso.”

A artistas como Pandit Ram Narayan les ha tomado décadas hacer el sarangi ‘respetable’. El instrumento tuvo un toque de notoriedad desde entonces, puesto que ha sido un instrumento para acompañar bailarinas de dudosa reputación en la antigüedad. Ahora su status está cambiando, y el instrumento se está moviendo hacia el circuito del lounge, fusión, jazz. Pero Aruna se adhiere a lo tradicional. Ella ha colaborado con artistas de la Tafelmusik Baroque Orchestra y la Sinfónica de San Francisco. “Hay una gran cantidad de espectáculos suciendiéndose en la escena de la música india, pero no me siento cómoda con eso,” dice. “A mí me gusta seguir lo tradicional.”

Traducción: R. Das



miércoles, 3 de noviembre de 2010

Nota en Revista Ñ

Hola a todos!. Hoy salió esta nota en Revista Ñ, la comparto con todos. Hasta pronto!


G. S. Sachdev, maestro de la sutileza

A los 75 años, el más reconocido intérprete del bansuri regresa a Buenos Aires con un concierto que revela su destreza inusual en la improvisación y una conexión inmediata con el público, a través de la exploración sin límites de la música clásica tradicional de la India.

Por MARCELA MAZZEI

Gurbachan Singh Sachdev es un elegido. Así lo muestran una serie minuciosa de episodios que atravesaron su vida, y lo llevaron a ser una leyenda de la música clásica de la India, con su ejecución magistral del bansuri. Con este instrumento, precisamente, comienza la serie: un trozo de caña de bambú de siete orificios, uno para la boca y un corcho en el otro extremo. “Fue hecha por uno de los mejores artesanos de la India, que encontró la longitud exacta que necesitaba; y cuando la toqué me enamoré de ella”, relató él mismo, en un inglés cadencioso, sentado en Tandoor, el restaurante que regentea Shahrukh Merchant, llegado hace seis años de Estados Unidos pero con raíces en Punjab, en el cinturón del Himalaya, donde hace 75 años nació Sachdev.
“Es una tradición que cuando un músico recibe su mejor instrumento debe ofrecérselo al maestro”, prosiguió, vestido con túnica y dispuesto a revelar que su maestro lo rechazó. “Tuve suerte, porque dos años después me preguntó de dónde la había sacado, entonces la quería… pero su mujer se lo recordó y me dijo que Dios me la había enviado”.
Aunque toca desde los 14 años, realizó giras por el mundo entero, grabó varios discos y recibió premios y elogios hasta de George Harrison, no se dejó tentar por la fusión en su camino hasta convertirse en un intérprete genuino de la música indostánica (una de las dos vertientes de la música clásica de la India, que tiene 22 tonos cuando la occidental sólo 12), a través de un largo proceso de transmisión de maestro a alumno que llega desde una tradición milenaria y consiste, sobre todo, en escuchar. “Cada nota es muy importante, y está basada en una filosofía: si nos conocemos a nosotros mismos, conocemos a los demás”. 
¿Cómo fue ese proceso de aprendizaje?
En principio, fueron cinco años que tardé en encontrar un maestro con quien pudiera conectarme, con el que luego me quedé doce años. Cuando lo conocí, me dijo: “no voy a cobrarte dinero, pero tienes que tocar la flauta de 8 a 12 horas por día”. Lo que no fue un problema, porque yo quería tocar la flauta todo el tiempo. Además tomaba alguna que otra clase pero no quedaba satisfecho: “tienes buen tono, pero hay que comenzar desde el principio”, me dijo después de cinco años. Es un aprendizaje de música, pero también del desapego. Recién cuando empecé a tocar solo, comencé a sentir la música en mi interior.
¿Y cuándo sucedió eso?
En la música clásica de la India hay sólo un 10% de componente fijo, el 90% restante es improvisación, pero conocer ese 10% me llevó 12 años. Luego comencé a tocar, durante 10 a 15 años, en la forma en que me había enseñado mi maestro, y recién después incluí de a poco mis sentimientos e ideas en la improvisación.
En algún momento de este proceso intenso, su vida cambió literalmente de rumbo: de Oriente a Occidente. “Una pareja llegó a Nueva Delhi a verme; ella quería escribir sobre la vida de un músico y grabó dos o tres de mis conciertos. En un momento preguntó si quería viajar a Estados Unidos… Yo pensé: ‘si pasa está okey, pero no es que yo tenga que ir’. Después ella pasó la grabación por radio y preguntó si alguien me daría trabajo. ‘tienes que estar en dos semanas aquí porque estás contratado para enseñar a tocar la flauta’, así fue que me mudé a Occidente”, relató otro de los episodios en los no existió nada parecido a la toma de decisiones, sino más bien un fluir de situaciones, así como fluyen en la música su tono, su ritmo sutil e ingenioso hasta vislumbrar la magia del raga, "una forma melódica básica concentrada en una emoción", según reza la definición.
¿Y cómo vivió el cambio y el desapego, sobre todo tratándose de Estados Unidos?
Cuando llegué a California me sentí como en mi casa, y se rompió mi apego por la India. La amo pero no la extraño, porque estoy haciendo música tradicional y con la fuerza de las raíces nada te pueda quebrar o sacudir.   
En 1976 fundó en Berkley Bansuri, su propia escuela de música de la India, trabajó en la radio y en películas y hasta ganó un premio Billboard en 1992. Pero uno de sus galardones aparece de la mano de Ravi Shankar –hindú virtuoso, en su caso del sítar, gurú de The Beatles y padre de Norah Jones– que dijo de Sachdev: “admiro su habilidad para tocar el espíritu del raga que ejecuta y de mover emocionalmente a la audiencia, con su enfoque puro y clásico”. El encuentro entre ambos, revela desde su silla, también se produjo por la mediación de un maestro y las fuerzas del destino: “al sexto año de mi enseñanza, mi maestro –que fue discípulo de Ravi Shankar–, me pidió que fuera su segundo flautista. Allí me vio y quiso tocar conmigo, así que tuve la oportunidad de aprender también de él. Pero no es que lo haya elegido, sino que fue al revés, como la flauta”.  


domingo, 31 de octubre de 2010

Artículo de "El Observador Global"

Hoy salió un muy buen artículo en "El Observador Global", medio presente en la conferencia de prensa que dio el maestro G. S. Sachdev el pasado jueves a la tarde.

Aquí transcribimos el texto entero, pero si prefieren visitar la página del Observador, el link es http://observadorglobal.com/gurbachan-singh-sachdev-el-flautista-de-la-india-n11932.html .

Sachdev se encuentra hoy descansando, afectado por una fuerte alergia producto de los elementos varios que se desprenden de los árboles porteños, agravado por el viento (varios estamos así), por lo que hoy pasaremos el día acompañándolo.
Espero que disfruten del artículo, hasta pronto...!





CULTURA

Gurbachan Singh Sachdev: el flautista de la India

por Loyds | 31.10.10


El más importante intérprete de bansuri (flauta de bambú indostánica), de 75 años, pasó por Buenos Aires en el marco de su última gira por Latinoamérica. Convocado a un breve concierto para un selecto grupo de periodistas, Observador Global tuvo la oportunidad de conversar con él, de disfrutar de la pureza de su música y de anticipar su presentación del próximo viernes.
Imagen de Gurbachan Singh Sachdev: el flautista de la India
Sachdev realizó un concierto íntimo para los periodistas y se presentará en vivo el próximo viernes.
Sachdev no parece indio, pero lo es. A pesar de su aspecto occidental, nació en Punjab, al nordeste de India, hace 75 años. A los 14 comenzó a tocar la flauta de bambú o “bansuri” y, al poco tiempo, cayó en la cuenta de que era lo único que quería hacer. Así, se decidió a buscar un maestro, algo imprescindible en la música indostánica. Tardó cinco años en encontrar al adecuado, y varios más en ser aceptado por éste. Pero sus 8 a 12 horas diarias de práctica dieron sus frutos y pudo finalmente encarar un intenso proceso de aprendizaje.

Su bansuri, que lo acompaña desde hace más de 50 años, es preciadísimo para Sachdev, que confiesa que le fue confeccionado por uno de los más reconocidos artesanos indios, previo elegir en persona el corte de bambú. De hecho, ante nuestra pregunta acerca de qué es más importante en su vida, si su mujer que lo escolta estoica durante el viaje, o su flauta, él contestará que a ambas se las mandó Dios pero -entre risas- que a su instrumento lo conoció antes.

En momentos en que tocaba como segundo flautista de su maestro, Sachdev fue escuchado por la radio nada menos que por el célebre Ravi Shankar, que halagado por su talento lo invitó a tocar y a seguir desandando a su lado el camino de aprendizaje. “Admiro su habilidad para tocar el espíritu del raga que ejecuta y de mover emocionalmente a los oyentes con su enfoque puro y clásico”, ha dicho de él, Shankar.

Sachdev nos explica la forma y función de su bansuri, y la manera de tocarlo. Parece sencillo en la teoría aunque luego, al escuchar las notas que este hombre canoso de bigotes y dedos largos le saca a su instrumento, cualquiera podrá asegurar que difícilmente haya escuchado, y sentido, algo semejante. Muy didáctico, se encargará primero de explicar que la música clásica india cuenta con 22 tonos (10 más que la occidental) y que responde, porcentualmente, en un 10 % a un patrón fijo, y en el restante 90 % a pura improvisación. “La música es aprender a desapegarte: en occidente leen las notas, nosotros no escribimos la música, sólo aprendemos a escucharla”.

Acompañado por el virtuoso Rasikananda Das, fundador de la escuela de música india en Argentina (SaRGaM), que también se ocupará de instruirnos acerca de cada palmo de sus instrumentos de percusión, Sachdev inicia una melodía de apertura de una pureza inconmensurable, que invita a cerrar los ojos y a sumergirse en una larga meditación. Luego, ambos ofrecen una pieza devocional en 16 tiempos, en la que Das y su tabla adquirirán un mayor protagonismo, que envuelve a los presentes en un ritmo de encantamiento que no es fácil de describir. Tal vez lo mejor sea parafrasear al maestro Sachdev, que considera que “la música existe para la plenitud de nuestras almas”.

Sachdev vive actualmente en California, porque dice haberse sentido como en casa en su primer viaje, a pedido de una escritora estadounidense que lo escuchó tocar en Nueva Delhi. “Amo a la India, pero no la extraño”, confiesa, mientras cosecha alumnos no sólo en Estados Unidos y en Europa, sino también en países de Latinoamérica como Brasil, Chile y la Argentina. Sus grabaciones han sido muy numerosas y sus constantes giras lo han llevado hasta Rusia y Japón.

La experiencia de ver en vivo a este activo portavoz de la música indostánica, entre las delicias servidas al efecto por el restaurante anfitrión Tandoor, que probablemente ofrezca la mejor comida india en Buenos Aires, fue un verdadero placer para los sentidos. No por nada el mismísimo George Harrison expresó hace años que “somos afortunados de tener a un músico tan refinado como G.S. Sachdev en nuestra época”.

Al interrogarlo sobre su próximo concierto, Sachdev se sincera y dice que no sabe qué es lo que va a tocar, que será un concierto de aproximadamente una hora y media que abarcará las formas principales de la música indostánica, piezas clásicas y semiclásicas de India, pero que las melodías específicas le tienen que llegar de Dios en esos momentos, como siempre, como le ocurrió con su esposa y, por supuesto, con su flauta.

ACTIVIDADES EN ARGENTINA
Viernes 5 de noviembre, 21hs

Concierto exclusivo de Música Clásica Indostánica, acompañado en tabla por Rasikananda Das.
La Casona del Teatro, Av. Corrientes 1975, Capital. Teléfono 4953-5595.
Entradas en la boletería del Teatro, de martes a domingos de 12 a 21 hs.
Localidades numeradas desde $60.

Sábado 6 de noviembre, 18hs


Taller de introducción a la música indostánica.
Lugar: Castillo 1771, PB, timbre “OM” – Capital (a metros de Avenida Dorrego)
Incluye material de estudio. Traducción simultánea.
Informes e inscripción: 4922-8689 / 15-5259-1808

Jueves 11 a Domingo 14 de noviembre

XI CURSO INTENSIVO DE MÚSICA DE LA INDIA en VILLA GENERAL BELGRANO, PROVINCIA DE CÓRDOBA

Oportunidad única de pasar 4 días junto a uno de los grandes maestros de música indostánica. Cualquier persona puede participar del Intensivo, tenga o no conocimientos musicales previos. El curso se llevará a cabo en “El Rincón”, situado en las afueras de Villa General Belgrano, Provincia de Córdoba, en el claro de un bosque, a sólo 10 cuadras del centro. El maestro Sachdev enseñará desde la música vocal indostánica, por lo que no se necesita llevar instrumento.

VACANTES LIMITADAS
Informes e inscripción: 4922-8689 / 15-5259-1808 - tabla@sargam.com.ar
15-5413-6827 - info@sargam.com

sábado, 9 de octubre de 2010

Entrevista a Suresh Talwalkar

Mientras nos comemos las uñas esperando las últimas confirmaciones de salas, sponsors y demás arreglos para dar a conocer la agenda completa de la próxima visita del maestro Sachdev, en menos de un mes, les ofrezco un artículo sobre uno de mis maestros de Tabla, el mundialmente famoso pandit Suresh Talwalkar.




En 1990 escuché por primera vez un cassette de un solo de tabla de Suresh. Quedé impactado por el sonido poderoso y el padhant firme que tenía. "Algún día querría estudiar con él" pensé en ese momento. Pasaron los años, los lustros, las décadas y las centurias, y muchos años después, con una sólida carrera profesional a cuestas (¡menos mal!), mi amigo y condiscípulo Ravi Gaonkar de Ohio, EEUU, me presentó al gran maestro. Suresh cada vez que pasaba por Ohio se alojaba en lo de Ravi, de ahí la amistad y la confianza con Ravi, hecho que me dio lugar a que pudiera estudiar con él. Lo que siguió fue uno de los entrenamientos más duros a los que me sometí en mi vida.

Con Suresh Talwalkar en el Sudarshan Hall, Puna, India.

Si te queda algo de ego al tocar, Suresh se va a encargar de pisoteártelo hasta que no quede nada de él. Y una vez pisoteado va a seguir pisoteando y restregando el piso hasta gastarlo. Para estudiar con él se requiere un nivel profesional como mínimo, y abandonar totalmente el amor propio tan característico de nuestra idiosincracia rioplatense. Gritos y reprimendas en tres idiomas (marathi, su lengua materna, hindi e inglés), chistidos para que te calles, amén de otras llamadas de atención son comunes en él. Tiene un gran compromiso para enseñar, una fuerza increíble, es una fuente inagotable de energía y sabiduría. Suresh Talwalkar es un maestro de los pocos que hay, que no se guarda nada para sí, y te da todo. Pero te pide todo a cambio: dedicación, seriedad, estudio, humildad... De su grupo de discípulos están saliendo los grandes de la música, entre los que se cuentan el famoso Trilok Gurtu, Vijay Ghate, Ramdas Palsule, Charudatta Phadke, y sus hijos Satyajit y Savani Talwalkar. También enseña a bateristas entre los que podemos nombrar a Mukul Donghre y S. Bernhardt de Suiza.



Clase colectiva con Suresh en Puna, India

Es poco el tiempo que pasé con Suresh Talwalkar en comparación con lo vivido con mis otros maestros, pero fue Suresh quien terminó de fijar los conocimientos antes aprendidos. Suresh me prestaba especial atención: "¿Te gustan las clases?", "¿te estás sintiendo bien aquí?. "Volvé a estudiar conmigo" me  dijo al despedirnos. ¡Ni hacía falta que me lo dijera!. Espero que disfruten del artículo. Hasta pronto,

R. Das




SURESH TALWALKAR

Para el celebrado tabliya indio pandit Suresh Talwalkar, la música no sólo es una religión, sino que tiene el poder curativo de sanar heridas emocionales y enfrentarse a enemigos mentales. O al menos hacernos olvidar de ellos por un momento.
Una vez que comencé a tocar mi instrumento, olvidé todo el dolor y la pena del mundo, y me perdí en la música. Me he vuelto uno con el instrumento y no puedo vivir sin él, porque la música me da paz mental.”
Elegí el tabla porque crecí escuchándolo a mi alrededor. Mi padre tocaba este instrumento, por lo que la música ha sido una parte integral de mi vida, desde mi misma niñez
Su padre, que tocaba además el pakhavaj, fue quien le dio las primeras lecciones. Luego, Suresh estudió con maestros como pandit Pandarinath Nageshkar y pandit Vinayakrao Ghangrekar. Suresh fue a estudiar layashastra (la ciencia del ritmo según las escrituras) de otro guru, llamado Ramnad Ishvaran, considerado un maestro de mridangam del sur de India. Este entrenamiento variado capacitó al creciente percusionista para trasponer la división del subcontinente en términos de música india, convirtiéndolo en este proceso, en un músico único.
La música india” dice, “como cualquier otra música clásica de otro país, es muy profunda y afecta no sólo a la mente, sino al cuerpo y al alma. Creo que el significado de la música es abstracto, no concreto. La belleza y el significado del raga Yaman, por ejemplo, es enormemente invisible y no puede ser mostrado apuntando un dedo hacia las notas”.
La contribución de Suresh al tesoro musical de su país ha sido también muy profunda. Aparte de tocar en radio y TV en India, y haber dado conciertos en EEUU, Europa y varios países de África, ha sido reconocido como un solista innovador. En Bangkok dio una amplia demostración de sus proezas como solista.

Con Ulhas Kashalkar en Montreal el año pasado

Prefiero hacer solos ahora” dice, “aunque antes hacía acompañamientos. Pero lo que realmente me gusta hacer es establecer un nuevo standard para el tabla”.
El jovial músico se explaya y dice que el sistema de gurukul juega un rol muy importante en la preparación y refinamiento del talento en bruto, y que por tras de todos los grandes músicos en el mundo, siempre hay un maestro, un guru.
La relación entre maestro y estudiante es parte de un antiguo sistema de educación que ha existido desde siempre, aún antes de la época del Señor Krishna, lo cual es mencionado en el antiguo libro filosófico Bhagavad Gita. Esta relación ha cambiado a lo largo de los años, pero su autenticidad y belleza han permanecido intactas.”
El propósito de esta clase de enseñanza es mantener la cultura tradicional intacta, así como también desarrollar un fuerte lazo entre el maestro y el estudiante, viviendo juntos o uno cerca del otro. Esto crea una devoción por la enseñanza por un lado, y la devoción para aprender, por el otro”.

Lanzamiento de su último CD con Zakir Hussain y Shiv Kumar Sharma (centro)

La formidable reputación de Suresh en India y su conocimiento enciclopédico la música arquetípica han sido atracciones magnéticas para jóvenes cantantes, instrumentistas y hasta danzarines clásicos. En total, 150 discípulos estudian, practican con él, viven y respiran la música de la India, a veces por períodos de cuatro años.
Yendo más profundo en la relación guru-discípulo, Suresh dice “la música tiene que venir desde dentro de la persona y salir en la forma de autorrealización, porque el maestro debe ayudar al estudiante no sólo a crecer musicalmente, sino a templar su carácter también. Un estudiante naturalmente va a tratar de hacer las cosas bien para complacer a su maestro y mejorar en el campo del arte. Los estudiantes adquirirán conocimiento del maestro y un día serán capaces de pasar ese conocimiento a alguien más”.
Apuntando a un nuevo giro de cambio en la música de la India, Suresh nota que muchas mujeres están estudiando con él ahora.
En tiempos antiguos, las mujeres tenían restricción para danzar y tocar en público. Pero ahora hay muchas músicas profesionales y otras chicas que están estudiando conmigo”.
Cuando Suresh estuvo en Bangkok, hasta se hizo tiempo dentro de su apretada agenda para darle algunas lecciones a uno de sus estudiantes, residente de aquella capital. El estudiante dijo “mi guru cree que si tuvo una vida previa, debe haber sido músico. Y puesto que no tuvo lo suficiente en esa oportunidad, es por eso que él está todavía estudiando en esta vida también. El está seguro que en su próxima vida va a estar tocando”.
Los músicos clásicos indios son tan dedicados a su música, que un concierto puede durar toda la noche, hasta el amanecer. Antes de este concierto, el músico rinde tributo a su guru así como a la Diosa de la música, Sarasvati. Durante el concierto, Suresh demuestra su maestría en el laya y el tala. La música debe ser también una fuente de juventud para Suresh, porque es difícil de creer que un hombre de 60 y tantos pueda tocar con semejante poder.
Y acaso ¿Suresh está preocupado acerca del futuro del tabla y la música clásica india, cuando los jóvenes de ese país están muy interesados en Michael Jackson, Whitney Houston y Madonna?.. “Mientras haya música en esta tierra, el tabla va a sobrevivir”, enfatizó el percusionista por excelencia.



Extractos del artículo “The Beat of a Guru” por Uma Pandey
Publicado en el diario “The Nation” – Bangkok, Tailandia.


Traducción y adaptación: R. Das